NOELVA
A medida que se acercan los días para celebrar el cumpleaños de Noelva, la mama grande de nuestra familia, mi madre para más señas, me doy cuenta que, cada año Noelva se vuelve más radiante, como si el día de su cumpleaños le trajese energìas renovadas.y debe ser así según me doy cuenta, porque llegan todos sus hijos y los nietos, a quienes pareciera que el día de celebración de un año mas de la mama grande, es el día de vivirlo a pleno, pues es ella quien más los consiente y les permite todo, lo que hace que su nivel de años la pusiera en la edad de ellos y la anarquia se apodera de la casa. Mis hijos la adoran y reclaman que ella no tenga la misma dinámica de hace algunos años cuando se cansaban ellos antes que la abuela Noelva siquiera empezara a mostrar signos de agotamiento.Por más explicaciones que les doy, ellos no entienden esto del paso de los años. Pero en el fondo de mi sentir, lamento que los años pasen, no por no hacernos viejos, sino porque quienes amamos, en este caso mi madre, van marcando cada vez más los años en el caminar cada día más lento, y en esas canas que en un principio eran signo de madurez, y hoy me parecen signo de vejez . Ella la que se merece todo , está en su último tramo, y ambas lo entendemos, porque es ley de la vida...nacemos con la certeza de que sabemos nuestro seguro fin ...sólo que no sabemos cuando...y me preocupa eso, por ella, porque quisiera prolongar eternamente su vida, que ha sido dura, y que de seguro ha dejado en su alma huellas imborrables, a pesar que, jamás lo dirá, pero yo si lo pienso.
Que mujer mi madre! se echó a la espalda la vida y transitó con ella a cuestas, casándose muy joven y cargando con un marido alcohólico , que sólo le ayudo a tallar cada arruga en su frente, y sin embargo, supo llevar la carga de la casa, con hijos incluida, y la cargó en su lomo, y la sacó adelante. No imagino como hubiera podido seguir con un macho así de seguir con él. Mi hermano menor tenía seis meses y con los demás sumábamos nueve vástagos de esa mujer hecha de roble, arrecha hasta decir basta. Que mujeres así casi no existen , y me hace pensar que si un día le toca partir, de seguro , le darán un pedazo de paraíso, para sembrarlo entero, que la mama grande Noelva no merece menos.
En mi memoria bailan remolinos de recuerdos de esta SEÑORA, que ya sola, sin el karma de aquel marido borracho se consiguió con la ayuda del cura, una casita y nos llevó a vivir allá junto a sus esperanzas de días mejores y allí junto con criarnos lavaba y planchaba ropa ajena, y nos llenaba de historias, de cuentos hermosos, de consejos y nos regalaba amor en tiempos de cólera, como diría Garcia Marquez.
Cuantas cosas me recuerdo de mamá cada año en la cercanía de su cumpleaños. Creo que fue la heroína de todas las historias que mi mente creó. Podría decir, que ella es de metal precioso, y quiero que así la vean sus nietos, y biznietos , que hereden su risa...ah! y me acuerdo que siempre cantaba, a pesar de todo ...cantaba , con una voz entre ambarina y clara, y hasta por ahí dejaba ver algunos pasitos de baile si el tiempo le permitía.
La inexorabilidad del tiempo, nos fue llevando por la vida y a mí me tocó terminar de estudiar y ayudar a esa mujer de acero para sacar adelante al resto de mis hermanos. Ella no había tenido la oportunidad de elegir vivir su época, pero si tuvo claro qué elegir cuando debió hacerlo.
La vida la recompensó con hijos profesionales, buenos como ella, también de acero, que no le doblan las rodillas a la vida, y con un hombre BUENO, así con mayúscula, quien ha sabido merecerla y ganarse su admiración y la nuestra. Con mi hermano Elkin lo conversamos a veces, cuando llegamos a verla, porque ya no estamos en la casa de mama grande , tenemos nuestros propios nidos y ella está con mi hermana de cuarenta y pico años, la que , siendo buena persona, ha dejado que el mal genio le envenene la sangre amargándole por ratos la existencia. Pero en el fondo ambas se tienen, y sus hombros levantan cada día la vida y la van llenando de risas, esperanzas, buenos deseos y sabor, porque eso es digno de destacarse, no hay quien le corra en la cocina. Siempre me he preguntado ¿por qué las mamas grandes cocinan tan sabroso?, alejadas de recetas, sólo con su intuición y nada les sale ni sabe mal. Creo que ya me está llegando ese día también.
Ya se acerca el día del cumpleaños de la mama grande Noelva, y como les contaba, me pongo llena de nostalgias , y si cierro los ojos, puedo oler el romero y el tomillo de su cocina, y sentirla con sus ajetreos de lavado y planchado. Creo que el Gran Creador nos premió con una mujer madre, amiga, heroína, abuela y motor .
Además de ponerme nostálgica , me viene lo querendona con ella, quisiera tenerla abrazada a mi piel sintiendo ese calor de mamá, ese calor que a veces necesitamos, ese deseo de arrullarnos en su seno y dejar que la vida de vueltas y revueltas... ¡total! ¡que importa !, estamos en los brazos de la mamá y allí nada nos alcanza. Que lindo será abrazarla otro año más, cuánta ternura en ese abrazo nos daremos.
Bueno, hasta aquí les dejaré , pues debo ponerme a la altura de esta Señora mamá, yque ya el día ha llegado, y no quiero perderme ni un detalle, para atesorarlo en mi mente...y en la cámara, que ahora grabamos también, y alegrarme viéndole el rostro de alegría a todos los que llegan.
Mamá Noelva, ya vamos!!! Salud por el año que llega para tí, y por los muchos que vendrán....
Este cuento está dedicado a Noelva, madre de una amiga, y a quien estoy orgulloso de poder representar en su sentir cuyo mejor homenaje , además del físico cara a cara, será el que en mi próximo libro de cuentos se desparrame por el mundo , mundo que debe saber que Noelva, es una mama grande ... de las que no nacen tantas hoy en día. Rolando Cerda Castillo, escritor, chileno,2013.