PRETEXTO
Tú y yo somos sólo un pretexto
porque cada vez que pienso en tí
mentiría si dijese
que no me quema a sangre
el deseo de tenerte.
Puedes tener razones,
puedes tener motivos.
Te observo cada vez que vienes,
y se que me rechazas
por mi cobardìa
Pero caigo preso en tus redes,
y mi cama se va llenando
de lo que no debiera llenarse,
y mientras veo claro lo que deseo
caigo otra vez en mi propio engaño.
Y tu silencio es toda la respuesta
y ante esa mudez como estímulo,
empiezo a hablar palabra tras palabra
aceleradamente y sin sentido,
cuando lo unico que quiero decir
es que te quiero,
y esas palabras
las sepulto por mi miedo,
y
en ese intertanto
mi cama no es mas,
que una estación de paso,
de cruce de caminos
de destinos equivocados,
pero igual compartimos
la incertidumbre del momento.
Y tratamos ambos de aportar
mil intenciones a lo que hablamos
y lo que conversamos queda en nada,
porque todo es un conjunto de mentiras
que se ve desde lejos que son
sólo el pretexto que necesitamos.
Porque tu soledad y la mía
nos ponen distantes de la gente
que ambos frecuentamos ,
y nos hacen sedientos de encontrarnos
y nos incita
y nos engañamos,
nos contamos historias
que ni tú ni yo creemos,
y las llevamos a mi cama,
a nuestra estación de paso,
y
como acto de teatro,
ponemos nuestro empeño
en adornarlos,
con palabras,
con cosas
que ni pensamos,
como mal regalo
con envoltorio caro,
y
para rematarlo,
lo afianzamos con el verbo,
y
lo reiteramos
no se cuantas veces,
para darle veracidad al cuento raro.
Nos damos cuenta que intentamos
cmpensar lo que nos falta,
y que ambos necesitamos,
y
mi cama,
como estación de paso,
ve transitar dos trenes,
en un cruce no deseado,
porque ya no nos volvemos locos
como antaño,
porque nos pudrió el fracaso,
y
aunque sabemos
que querernos es más que eso,
seguiremos buscando este pretexto
para desamadamente amarnos.
Y,
cobardemente
no te digo que te quiero,
porque
sé que sonará vacío
al escucharlo, ya que mientras hablo,
tú sólo piensas en silencio
tus motivos y razones,
para
desamadamente amarnos.
Rolando, qué emotivos tus escritos. Escribes desde tu corazón y me conmueves profundamente. Seguiré leyéndote.
ResponderEliminargracias Luz, eres muy amable, y de exquisita sensibilidad, ya que cuando escribimos transmitimos emociones, pero nunca se sabe, si éstas llegan,o no, a quien las lee. Un enorme abrazo
ResponderEliminarQue sensibilidad bien expresada, me encanta tu estilo... transmites sin el mas mínimo reparo.
ResponderEliminarUn abrazo
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